Más allá de goles, victorias o derrotas, lo invisible suele explicar lo visible. Por eso conviene rescatar lecciones de situaciones que quizá no advertimos. Del Mundial 2026 destaco cinco, aunque hay muchas más en cada partido si aprendemos a mirar más allá de lo obvio.
Liderar con vulnerabilidad. Clasificó a la selección del Congo a la siguiente ronda. Antes del partido más importante de su historia personal y del equipo, se enteró del fallecimiento de su padre. No convirtió su tristeza en el centro de atención. Sébastien Desabre enseñó que no se trata de ignorar el dolor ni la vulnerabilidad, sino de seguir adelante pese a ellos.
Héroes silenciosos. Minuto 90. Su selección acababa de empatar el marcador. El mejor jugador de Egipto, Salah, avanzaba junto a un compañero con altas posibilidades de anotar. Dos contra uno. Sin embargo, el argentino Leandro Paredes realizó una barrida extraordinaria y recuperó el balón. No solo quienes «anotan goles» son héroes en una organización; también quienes los evitan en contra, aunque pasen más desapercibidos.
Crecer para hacer crecer. Tras la crisis que vivió Francia en el Mundial de 2010, asumió la dirección de la selección y permaneció catorce años al frente. Francia terminó séptima en 2014, fue subcampeona de Europa en 2016; campeona del mundo en Rusia 2018; subcampeona en Qatar 2022 y… en el Mundial 2026. ¿Cómo explica Didier Deschamps este éxito? Sencillo: «Para mí, el grupo siempre está por encima de todo», insiste con frecuencia.
Deschamps es conocido por sus firmes convicciones: «Lo fundamental es adaptarme al grupo que tengo»; «No puedes levantarte en la mañana y decir: hoy voy a ser un líder»; «Se debe ser auténtico y natural». Y añade: «Lo importante es crear un entorno de trabajo y un código de conducta para todos: respeto, humildad y disfrute compartidos». Con razón, Mbappé suele decir que disfruta mucho jugando junto a su «familia», a la que debe servir.
La estrella es el equipo. El talento individual es importante, pero lo determinante es la cohesión del equipo, más aún cuando no está conformado por estrellas. «Aquí ningún jugador es más grande que otro; todos remamos en la misma dirección», afirma Rodri, capitán de España. ¿De qué sirve tener grandes jugadores si falta sentido de equipo?
De la preparación a la oportunidad. De niño, pobre. De joven, entrenaba fuerte, aunque jugaba poco. En 2022 vendió objetos significativos, como una camiseta de su selección, para afrontar una crisis económica tras el nacimiento de su hijo. Se preparaba con disciplina, aunque nadie lo viera. Y llegó su hazaña: detener dos penales para eliminar a Alemania y lograr grandes atajadas. Orlando Gill (Paraguay): creer, perseverar y ser humilde.
Inspirados en Aristóteles, podríamos decir que ser ganador no consiste en recibir honores visibles, sino en merecerlos. El verdadero reconocimiento se gana primero en la conciencia.
