Columna # 973. Evalúe la integridad en su organización

Jefes, colegas y colaboradores: tres roles que varias personas desempeñan en una entidad. Le propongo identificar, en cada uno, diez comportamientos evidentes de una persona que los ejerce con integridad. ¿Qué tal si suma cuántos observa en su entorno laboral?

Integridad del líder. (1) Coherente: ejemplifica lo que pregona. (2) Determinado: defiende lo correcto ante quien sea. (3) Justo: es imparcial, sin sesgos. (4) Transparente: expresa lo que siente y piensa con honestidad. (5) Resultados éticos: logros sin sacrificar valores.

(6) Confronta lo indebido: exigir con firmeza el juego limpio. (7) Receptivo: agradece con humildad toda retroalimentación para mejorar. (8) Leal: al equipo, a los clientes y a los principios éticos de la empresa. (9) Respetuoso: protege el prestigio y la dignidad de sus semejantes. (10) “Accountability”: responsable, rinde cuentas y reconoce errores.

Integridad de los colegas o compañeros. (1) Confiables: honran su palabra y se puede contar con ellos. (2) Protegen la dignidad: cuidan la de sus colegas, aunque estén ausente. (3) Valientes: pagan el precio con sea con tal de defender lo ético. (4) Asertivos: expresan lo que sienten.

(5) Auténticos: apegados a sus valores. (6) Compromiso: primero el equipo, luego ellos. (7) Respetuosos: su trato hace sentir importantes a todos. (8) Solidarios: apoyan sin esperar reciprocidad. (9) Honestos: dicen la verdad. (10) Responsables: Cumplen, no culpan.

Integridad de los colaboradores. (1) Cumplidores: sin excusas ni inculpando o otros. (2) Resilientes: no toman atajos bajo presión, (3) embajadores: honran valores de empresa ante clientes internos y externos. (4) Proactivos: en lo que necesite, aunque no les corresponda.

(5) Sentido de pertenencia: actúan con mentalidad de dueño. (6) Transparentes: no oculta datos ni verdades, (7) Retroalimentan: al jefe y a compañeros. (8) Leales: a la organización, aunque nadie los vea. (9) Superación: aprenden por iniciativa propia para mejorar. (10) Autoempoderamiento: resuelven con buen criterio y apego a políticas.

Los líderes íntegros rinden cuentas por sus resultados. Los logran sin negociar sus principios y defienden a quien sea necesario con decisiones alineadas con las políticas éticas.

Los colegas o compañeros íntegros inspiran confianza, sentido de comunidad y exigencia sin tregua al cumplimiento ético del deber. Enriquecen códigos de relaciones y están presentes cuando un miembro del equipo necesita apoyo para rectificar sus errores.

Finalmente, los colaboradores son de una sola pieza: actúan con rectitud, inspiran confianza y expresan su criterio sin temor. Su coherencia fortalece al equipo y convierte los valores en comportamientos cotidianos.

¿Ya sumó? ¿Qué tan cerca está su organización usted y su organización de estas 30 cualidades? Y, especialmente, ¿cuántas reconocen los demás en usted?